Vuelta al comercio entre Cuba y EU, ¿reto o amenaza a RD?

El proceso de globalización económica que arrastró al país en la década de los 90 y los posteriores tratados de libre comercio que firmó, pusieron a la economía dominicana en un escenario de competencia, en el que su principal socio comercial, Estados Unidos (EU), se convirtió en un mercado compartido con otras economías regionales.

Por ciertas ventajas competitivas, República Dominicana ha mantenido fuertes posicionamientos en el mercado norteamericano frente a sus competidores centroamericanos, por ejemplo. Los efectos de la apertura comercial fueron más de pérdida de su propio mercado. En los servicios —turismo y zonas francas— el país ha seguido siendo atractivo para EU.

Una posible nueva amenaza, la apertura o formalización de relaciones económicas entre Estados Unidos y Cuba, no parece atemorizar a los sectores empresariales dominicanos que pudieran ser sujetos de competencia por parte de la mayor de las Antillas.

El turismo, las zonas francas y las exportaciones azucareras dominicanas son áreas con una gran vinculación con el mercado estadounidense, en proporciones que van desde 30% hasta 85% de la oferta local.

Sin embargo, en esos sectores no hay temor local de los efectos que pudiera tener la normalización de las relaciones económicas EU-Cuba. elCaribe preguntó a la Unión Nacional de Productores Azucareros (Unazucar), a la Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona) y a la Asociación de Hoteles y Turismo (Asonahores) y la respuesta de cada representante fue que no hay amenaza importante para esos sectores.

Esos tres sectores tienen una alta vinculación con el mercado de los Estados Unidos, por lo que se entendía que una normalización de relación económica-comercial entre Cuba y Estados Unidos afectaría las relaciones dominicanas con el Gran Mercado. Estados Unidos, por ejemplo, suple cerca del 40% de los visitantes que llegan al país, recibe aproximadamente el 85% de la producción de las zonas francas, de las que inversionistas estadounidenses son mayormente propietarios. En cuanto al azúcar, el país tiene una cuota de 185,000 toneladas métricas –alrededor del 35% de la producción nacional de unas 500,000 toneladas—que coloca en el mercado preferencial, el cual además de la garantía de mercado, ofrece un precio históricamente superior al del mercado mundial.

“En la medida en que Cuba exporte bienes y servicios similares a los de República Dominicana, o en la medida en que disponga de factores de producción tales como tierra, trabajo y capital en proporciones y calidades similares a los del país, la amenaza de competencia se hace creíble”, escribió el 24 de diciembre del 2014 el economista Pavel Isa Contreras, investigador de la Universidad Intec.

En ese artículo, de su producción semanal en elCaribe, Isa Contreras precisaba que sin embargo, los temores generales tienen insuficientes fundamentos, no así algunos sobre actividades específicas. “En primer lugar porque tardará mucho tiempo antes de que las relaciones económicas puedan normalizarse”, entre EU y Cuba, precisó.

En tanto, el sector zonas francas no vislumbra adversidades en lo inmediato. José Manuel Torres, vicepresidente ejecutivo de Adozona, afirma que “en el corto plazo el sector de zonas francas no considera una amenaza la normalización de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Cuba. “Entendemos que todavía Cuba requiere de un tiempo significativo para desarrollar una cultura de negocios que le permita constituirse en un participante importante del comercio internacional”. Cita que por ejemplo, uno de los sectores de mayor potencial es el de los cigarros. Sin embargo, Cuba exporta ya todo lo que produce al mercado europeo y su cultura de siembra, producción y exportación de productos del tabaco, que en su momento la llevó a ser el principal exportador del mundo, en su mayor parte emigró de ese país. Recuperar todo eso tomará mucho tiempo.

Otro factor que requeriría Cuba para atraer de manera consistente inversiones para labores de manufactura para exportación, es la negociación y firma de acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y otras naciones del mundo. En estos momentos, sin esos acuerdos, y aún si se elimina el bloqueo comercial de los EE.UU., los productos elaborados en Cuba deberán pagar aranceles a su entrada al mercado estadounidense.

En tanto, el presidente de Asonahores, Simón Suárez, considera que la apertura del mercado de los Estados Unidos para Cuba no será una realidad plena hasta que el Congreso de los EE.UU. levante el bloqueo económico que estableció por ley hace décadas. Ese proceso ha comenzado muy lentamente y desde ahora se puede vislumbrar que tiene retos y oportunidades para la industria turística dominicana. “Sin embargo, Cuba tendrá que recorrer un largo camino para reducir la desventaja que tiene en comparación con la consolidación de RD en materia turística”, dijo. El reto más directo será la competencia que ofrecerá Cuba para atraer turistas estadounidenses.

La industria azucarera sin problemas a la vista

En la actividad azucarera, donde Cuba fue uno de los grandes productores mundiales, los dominicanos tampoco anticipan dificultades. Unazucar “entiende que la normalización de las relaciones EU-Cuba ha de cumplir un extenso tramo de negociaciones que de eventualmente concretarse serán efectivas a largo plazo. El impacto de esas negociaciones en materia azucarera es aún más remoto, pues la industria azucarera cubana es sensiblemente deficitaria, tanto que su plataforma de producción basada en unas 43 unidades de producción,  sólo una pudo en la anterior zafra alcanzar la producción 100 mil toneladas métricas. César Heredia, presidente de la agrupación, dijo que la industria azucarera cubana viene de tocar fondo en la zafra 2010, cuando la producción de azúcar superó ligeramente un millón de toneladas métricas, y su consumo interno es de 700 mil toneladas

Fuente: El Caribe

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